Seguimos calentando motores para Navidad, esta vez con la cebolla caramelizada IBSA y unos sencillos canapés. Tardarás 5 minutos en prepararlos ¡y el resultado será de cocina gourmet!
Comunicación Ibsa Bierzo
La quiche es un plato tradicional de la gastronomía francesa, pero en los últimos años ha entrado en las cocinas de todo el mundo, por su versatilidad y su sencillez en la elaboración. Uno de sus fuertes es que se pueden hacer cientos de versiones diferentes dependiendo de los ingredientes que se usen.
En la mayoría de las ciudades ya se han encendido las luces navideñas. Las tiendas inauguran lineales repletos de chocolates, turrones, mazapanes y otros dulces tradicionales. A ellos se suman diversas exquisiteces internacionales, que van desde panettones y pandoros italianos, hasta galletas de jengibre alemanas.
Nos espera además un maratón gastronómico que incluye comidas de empresa, cenas familiares, roscón de reyes y más de un escarceo con el fast food, entre compra y compra. Con este panorama parece que es imposible guardar la línea y mucho menos comer sano.
Si trabajas en horario de jornada completa, habrás tenido que decidirte entre comer fuera todos los días o llevarte la comida de casa. Cada vez somos más los que optamos “tirar de tupper”, ya sea por salud, por economía o por ambas cosas a la vez.
Pero con la decisión tomada, llega la obligación de tener que pensar cada día qué te llevarás al trabajo para comer. Hay días que puedes aprovechar sobras que te han quedado, pero muchos otros “te tienes que buscar la vida”.
En verano, esto resulta bastante fácil. Cualquier ensaladita o sándwich frío te sacan del apuro. Pero en los meses fríos la cosa cambia.
Nuestra moderna civilización ha traído consigo un considerable número de avances. Las mejoras en la tecnología, la medicina o la agricultura nos han permitido llevar una vida mucho más cómoda. Entre otras cosas, tenemos ahora acceso a una enorme variedad y abundancia de alimentos, con los que nuestros ancestros sólo podían soñar.
Esta nueva forma de vida ha traído consigo, sin embargo, una consecuencia negativa: un enorme desperdicio de alimentos. Según cálculos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO), entre un tercio y la mitad de la comida que producimos en el mundo acaba en la basura por diferentes motivos.
Halloween está a las puertas y, un año más, niños de todo el mundo irán de casa en casa ofreciendo el popular “truco o trato”. Pero la diversión desgraciadamente también viene con unos acompañantes muy poco saludables: millones de chucherías y dulces cargados de azúcares y otros aditivos poco deseables.
Así que tal vez este año mejor elegir el truco en vez de regalar a nuestros pequeños los tradicionales caramelos azucarados.
¿O por qué no negociar un “trato” mejor para ellos?
Con el frío a las puertas, pronto estarán de regreso los odiados catarros. Volverás a tener que decidir entre si recurres a fármacos y antigripales o si prefieres los remedios naturales para tratar de aliviar sus molestos síntomas…
¿Pero por qué esperar hasta el momento en que ya no hay vuelta atrás? ¿Por qué no tratar de prevenir los resfriados antes de que ni siquiera aparezcan?
Tu organismo es un sistema complejo, cuya salud depende de muchos factores. Uno de los más importantes es el estado global en el que se encuentran tus defensas.
A veces las mejores recetas son las más sencillas. Esta tosta que traemos hoy no tiene mucho misterio, ¡pero seguro que no deja a nadie indiferente! El contraste de sabores entre el dulce de la cebolla caramelizada, el sabor intenso del queso de cabra y el punto salado del jamón es simplemente sorprendente. ¡Un aperitivo listo en 5 minutos!
Las conservas nos sacan de muchos apuros cuando no tenemos tiempo, pero eso no significa que no podamos elaborar con ellas platos exquisitos, ¡y en muy poco tiempo! Toma nota de este timbal, perfecto para cenas o comidas improvisadas. ¿Lo mejor? ¡Que está delicioso y tiene poquísimas calorías!
¿Quién dijo que las ensaladas no pueden ser un plato gourmet? Por su sencillez en la preparación, generalmente quedan relegadas a los días de diario y no nos atrevemos a servirlas en comidas o eventos especiales. ¡Pues toma nota de la que traemos hoy, porque sorprenderá, y mucho, a tus invitados!
Se han terminado las vacaciones y, un año más, tienes que volver a la rutina del trabajo y del hogar. Además de con algunas maletas llenas de ropa sucia, posiblemente regreses con algunos kilos de “equipaje” demás, adheridos a tu cuerpo en forma de “michelines”. Incluso aunque hayas tenido la suerte de no engordar, sabes que las copiosas comidas y cenas en bares y restaurantes no son saludables. Tampoco lo son los fritos de los chiringuitos de playa, las bebidas azucaradas y algún que otro helado demás que te has permitido.
Con la cada vez más incipiente corriente que reivindica el “slow food” tendemos a fijarnos más en lo que comemos y a ser más selectivos. Huimos de lo envasado y damos preferencia a los alimentos frescos.
No obstante, en esta guerra contra lo procesado a veces también eliminamos, inconscientemente y por error, otros alimentos que en realidad son saludables.
Es el caso de las conservas vegetales que, al contrario de lo que pueda parecer, son en la mayoría de los casos un alimento sano y natural.

