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El Buddha Bowl: una divertida manera de comer sano

buddha bowl

Los Buddha Bowls están de moda. Seguro que los habrás visto en diferentes Webs, programas o revistas de cocina. Incluso algunos restaurantes, sobre todo vegetarianos, ya los incluyen en su carta.

¿Pero qué son en realidad estos cuencos repletos de vegetales multicolores? ¿Cómo se preparan y por qué se llaman así?

En el post de hoy te contaremos todos los secretos para preparar un Buddha Bowl sano y suculento.

De dónde viene el nombre

No existe unanimidad sobre el motivo por el que el Buddha Bowl recibe este nombre.

Una de las versiones más creíbles cuenta que el famoso asceta Siddharta Gautama, alias Buda o “Buddha”, solía vagar por las calles con un bowl, recogiendo las sobras que sus conciudadanos le donaban. Así es como habría acabado con un plato variado, formado por diferentes ingredientes.

Debido a que en aquella época no existían los alimentos procesados ni industriales, las comidas del Buda debían ser muy saludables. Seguramente a base de arroz, verduras y legumbres.

Es probable que te preguntes que si el Buda comía de forma tan sana, por qué siempre se le representa como un hombre rechoncho. Esto se debe a una confusión que cometemos en Occidente.

En realidad, Siddharta Gautama era un hombre delgado y atlético. El típico “Buda” gordinflón, que estamos acostumbrados a ver en la entrada de ciertos restaurantes asiáticos, es la representación de un monje chino, que vivió muchos siglos más tarde.

Este es muy popular en China y se trata de una especie de Papá Nöel simpático que repartía regalos a los niños. Su nombre es “Budai”, que suena bastante parecido a Buda. Como además en China es habitual verlo dentro de templos budistas, la confusión se explica fácilmente.

Pero no nos distraigamos de nuestro tema principal: el Buddha Bowl.

En qué consiste un Buddha Bowl

Existen muchísimas versiones diferentes de estos “cuencos del Buda”, pero sin duda los más populares son los vegetarianos. No obstante, si te cuentas entre los carnívoros, no hay nada que impida que le añadas unos trocitos de pollo, pavo o pescado.

Eso sí, sin pasarte...

¡O acabarás cómo el “falso” Buda chino!

Pero vayamos al grano… Un buen Buddha Bowl normalmente se compone de 5 elementos principales. Las proporciones pueden variar, pero un reparto orientativo puede ser el siguiente:

  • Vegetales de hoja verde (25%).
  • Hortalizas (25%).
  • Granos y cereales integrales (25%).
  • Legumbres u otros alimentos vegetales con proteínas (25%).
  • Grasas saludables (usados como “topping” o en el aliño).

La idea es que estén representados todos los grupos de alimentos importantes, que necesitas para una alimentación correcta y saludable.

De este modo obtendrás todos los nutrientes y con tu Buddha Bowl estarás tomando una comida completa en un solo servicio.

Pero veamos un poco más qué ingredientes puedes usar en cada uno de estos grupos.

cuencos buda

Un mundo de posibilidades

Si existe una regla para preparar un buen Buddha Bowl, es que cuánto más variados sean los ingredientes mejor. De este modo, tendrás un aporte de nutrientes mucho más interesante.

Aquí te damos algunas ideas:

  • Vegetales de hoja verde: Espinaca, acelga, achicoria, rúcula, canónigos, col kale, etc. También es buena idea incluir algún tipo de germinados o brotes verdes (alfalfa, berros, brotes de soja, etc.).
  • Hortalizas: Brócoli, coliflor, col verde o lombarda, esparrágo, calabacín, pimiento, berenjena, cebolla, zanahoria, boniato, calabaza, remolacha…
  • Granos y cereales integrales: Arroz o pasta integral u otros cereales y pseudocerales como mijo, quinoa, bulgur, teff, amaranto o cebada.
  • Legumbres y proteínas: Productos de soja (tofu, tempeh) o legumbres como garbanzos, lentejas, alubias, judías mungo o guisantes.
  • Grasas saludables: Aguacate, así como diferentes frutos secos y semillas. Por ejemplo: nueces, anacardos, piñones o semillas como las de calabaza, lino, sésamo o chía.

Como ves, se trata de un plato (o mejor dicho cuenco) muy completo, nutricionalmente hablando.

No contiene ingredientes de origen animal, pero aún así vas a formar proteínas completas que contienen todos los aminoácidos esenciales.

Esto es porque aquellos en los que son deficitarios las legumbres, los cubren los cereales y las semillas. Al complementarse, obtendrás una proteína de buena calidad, pero 100% vegetal.

El aliño del Buddha Bowl

Una vez que tienes montado tu Buddha Bowl, ya sólo queda prepararle un aliño adecuado.

Aquí tienes muchas opciones. Desde el clásico mediterráneo de vinagreta balsámica con hierbas aromáticas, un pesto con albahaca o hasta uno asiático con salsa de soja o miso.

¿O qué tal si te transportas a Oriente Medio con un salsa basada en el Tahini, la popular pasta de sésamo?

Las posibilidades son casi infinitas.

¿Necesitas inspiración? Aquí te recomendamos algunas Webs con recetas interesantes:

La La Kitchen
Danza de Fogones
Cocina Delirante

Trucos para que tu Buddha Bowl quede perfecto

Ya conoces las técnicas básicas, pero faltan algunos detalles. Estos son muy importantes, para que tu Buddha Bowl quede sabrosísimo y además sea nutricionalmente perfecto.

Apúntate bien estos consejos:

  • Combina verduras crudas y cocidas. Buenos candidatos para ser consumidos crudos son, por ejemplo, los vegetales de hoja verde, el brócoli, la coliflor, la remolacha, las coles, el calabacín o los pimientos.
  • Corta las verduras duras muy pequeñas, si las comes crudas. Para suavizarlas puedes masajearlas con aceite y dejarlas macerar después en ese mismo aceite. También puedes añadirles un poco vinagre de manzana.
  • Usa verduras de diferentes colores (naranja, rojo, blanco, verde…). Cuántos más colores, más vitaminas y nutrientes y mejor lucirá tu Buddha Bowl.
  • Para ahorrar tiempo, cuece legumbres y cereales con antelación o haz tandas grandes y aprovecha las sobras.
  • Si buscas mayor rapidez, puedes servirte de conservas de nuestra gama ecológica IBSA: pimientos, guisantes, maíz, zanahoria o champiñón laminado.
  • Corta todos los ingredientes para que se puedan comer fácilmente con un tenedor y/o una cuchara. O, por qué no, con unos palillos chinos, si te atreves.
  • Usa siempre aceites de buena calidad para tus aliños: oliva virgen extra, aguacate, sésamo, lino, pepita de uva…
  • Inspírate en recetas de salsas para ensaladas y adáptalas para tu Buddha Bowl.

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Ahora lánzate a preparar el tuyo

Ya conoces los principales secretos para poder crear un Buddha Bowl suculento. Ahora sólo te queda ponerte manos a la obra.

Busca inspiración en Internet o en las redes sociales. Especialmente Instagram está repleto de recetas de apetitosos cuencos del Buda.

Y después experimenta y da rienda suelta a tu creatividad.

¡Ah y no te olvides contarnos cómo te ha ido!  ¡Queremos conocer tus recetas favoritas!