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5 ideas de comidas para llevar al trabajo en tupper

comidas para llevar al trabajo en tupper

Si trabajas en horario de jornada completa, habrás tenido que decidirte entre comer fuera todos los días o llevarte la comida de casa.  Cada vez somos más los que optamos “tirar de tupper”, ya sea por salud, por economía o por ambas cosas a la vez.

Pero con la decisión tomada, llega la obligación de tener que pensar cada día qué te llevarás al trabajo para comer. Hay días que puedes aprovechar sobras que te han quedado, pero muchos otros “te tienes que buscar la vida”.

En verano, esto resulta bastante fácil. Cualquier ensaladita o sándwich frío te sacan del apuro. Pero en los meses fríos la cosa cambia.

Te apetece comer algo calentito, que no sepa a recalentado. Un plato que no te obligue a permanecer 15 minutos delante del microondas recibiendo radiaciones, mientras tus compañeros de trabajo te andan maldiciendo por la cola que estás formando.

Así que hemos pensado que podría ser una buena idea socorrerte con 5 ideas de comidas para llevar al trabajo en tupper, que estén ricas, sean fáciles de preparar y no tarden una eternidad en calentarse.

Cómo deben ser las comidas para llevar al trabajo en tupper

En teoría, el microondas sirve para calentar casi cualquier plato. Pero la experiencia te ha enseñado que esto no es así. Algunas comidas quedan hechas un bloque pegajoso, que no hay manera de deshacer y calentar bien. Otras sueltan demasiada agua, dejándote con una especie de “barro aguado” muy poco apetecible.

Por ello, hemos escogido una serie de comidas para llevar al trabajo en tupper que son ideales para el microondas y que saben ricas también recalentadas.

#Menú 1: Arroz frito

¿Te has preguntado alguna vez por qué las sobras de arroz que llevas al trabajo quedan como un mazacote, mientras que el que te ha sobrado de la cena de la noche anterior en el restaurante chino sigue suelto y casi perfecto?

La clave está en que el del restaurante es un arroz que, tras cocerse, se ha frito. Esto hace que el grano pierda líquido y se contraiga, además de que el aceite de la fritura actúa como un lubricante para que no se pegue.

Preparar un arroz frito es facilísimo:

  • Usa un arroz de grano largo como basmati o jazmín. Los otros tipos no son adecuados porque sueltan más almidón, que actúa como un pegamento.
  • Cuece el arroz en agua con sal hasta que se ablande, escurre y reserva.
  • Prepara los ingredientes con los que quieres saborizar tu arroz (ver nota debajo de esta lista).
  • Una vez todo esté tierno, añade el arroz y sofríelo junto con los demás ingredientes hasta que quede bien caliente.
  • Si te apetece, puedes añadir un huevo batido y cuajarlo a trocitos dentro del arroz.
  • ¡Y ya está listo para guardar y recalentar!

Nota: Por ejemplo, puedes hacer un arroz tres delicias clásico con guisantes, zanahorias y jamón york. También lo puedes preparar sólo con verduras o con setas. Sólo recuerda que las hortalizas más duras como judías o alcachofas deberás pre-cocerlas si son frescas. Otra opción sencilla son las verduras congeladas o de lata. Para ello siempre puedes contar con nuestras prácticas conservas de IBSA.  Si te gusta la carne, puedes añadir trozos de pollo deshebrado, taquitos de panceta, bacon, etc.

Un truco importante es que el sofrito lo hagas corto, pero a alta temperatura. Esto permitirá que los alimentos se sellen rápidamente y queden jugosos en el interior. Lo ideal es que uses un aceite que aguante altas temperaturas, como el de cacahuete, aguacate o coco, por ejemplo.

#Menú 2: Crema de verduras.

Otra buena opción de comidas para llevar al trabajo en tupper son las cremas de verduras. Al contrario que las sopas, sirven perfectamente como plato único. Al contener menos agua y mayor concentración de verduras, resultan mucho más saciantes.

Puedes usar los vegetales que quieras. Sólo es importante que mantengas unas proporciones adecuadas entre los ingredientes sólidos y los líquidos, para lograr la textura perfecta. Puedes tomar como base estas indicaciones:

  • Haz un pequeño sofrito con 1 cebolla y 2 dientes de ajo picados.
  • Añade alrededor de 700 grs de verduras repartidas como sigue:
    • 300 grs de tubérculos u hortalizas espesantes (patata, boniato, calabaza, coliflor …).
    • 400 grs de verduras intensas en sabor (puerro, zanahoria, calabacín…).
  • Agrega 500 ml de agua y una cucharadita de sal y cuece con hervor suave unos 20 a 30 minutos.
  • Retira del fuego y añade 100 ml de leche o bebida vegetal, un chorrito de aceite de oliva, un puñado de semillas (opcional) y pimienta negra molida.
  • Tritura todo en la propia olla con una batidora de mano o utiliza un robot de cocina.
  • Rectifica de sal si fuera necesario.

Si buscas inspiración sobre posibles combinaciones de verduras, puedes leer nuestro post relacionado sobre las cremas de verduras.

Nota: si ves que en la nevera se ha solidificado demasiado la crema, simplemente añade un poco de bebida vegetal al tupper el día siguiente y remueve bien.

crema de verduras tupper

#Menú 3: Mini muffins de variados

Es una de las comidas para llevar al trabajo en tupper, que tus compañeros seguro que te pedirán probar. Y es que estas magdalenas saladas no sólo son atractivas a la vista, sino también muy sabrosas.

Se recalientan en un periquete y, si la cosa se pone fea, incluso se pueden comer frías. La preparación base es muy sencilla:

  • Combina 250 grs de harina con 2 cucharaditas de levadura química, media cucharadita de bicarbonato, una piza de sal y las especias que te apetezcan (pimienta, orégano, ajo en polvo, etc.).
  • Por otro lado, mezcla sin batir, unos 60 grs de aceite, 1 huevo y 250 ml de leche o bebida vegetal. También puedes usar yogur.
  • Integra los ingredientes secos con los húmedos sin llegar a batir.
  • Añade unos 250 grs de ingredientes salados (ver nota abajo).
  • Mezclar todo de nuevo suavemente.
  • Colocar en moldes de muffins protegidos con papeles de magdalena o engrasados, llenándolos sólo hasta ¾ partes.
  • Hornea a 150ºC de 20 a 30 minutos. Si ves que en la última fase se empiezan a dorar demasiado, cúbrelos con papel de cocina para la última fase de la cocción.

Nota: Para los ingredientes salados puedes elegir verduras como el brócoli o calabacín, así como trozos de pollo deshebrado, jamón o lo que quieras. Añade también un poquito de queso rallado convencional o vegano, si quieres que tus muffins queden aún más deliciosos. Puedes experimentar con diferentes combinaciones de ingredientes o harinas.

#Menú 4: Wraps sabrosos

Los wraps fríos resultan muy cómodas en verano. No obstante, son igual de atractivos en invierno si los calentamos. El resultado que te va a quedar será algo parecido a un kebab. Sigue estas indicaciones:

  • Combina en un bol los ingredientes que más te gusten, por ejemplo, pollo, jamón, aguacate, huevo cocido o setas salteadas.
  • Pica un poco de tomate (de una variedad con poco zumo) y de lechuga y añádelo también.
  • Ahora sólo queda agregar el aliño, mezclar y colocarlo todo en porciones sobre el wrap o tortilla, que luego puedes enrollar y sujetar con un palillo.

Un aliño que le va de muerte y, que queda muy bien al calentarlo, es el hummus. Puedes comprarlo o hacerlo tú en casa, para lo que te recomendamos esta receta de Danza de Fogones.

También puedes usar aliños fríos como el guacamole, yogur griego con menta picada o una simple mayonesa. Si te decides por una de estas opciones, lo mejor es que lleves el aliño aparte en un bote pequeño y lo vuelques sobre la apertura del wrap después de haberlo calentado.

#Menú 5: Pasta vegetariana exprés

Excepto en ensaladas frías, la pasta normalmente no se encuentra entre las mejores opciones de comidas para llevar al trabajo en tupper. Principalmente porque tiende a absorber la salsa, a pegarse y a formar un bloque poco atractivo. Sin embargo, en esta receta vamos a emplear algunos trucos para que esto no ocurra.

  • Cuece y reserva unos 250 grs de pasta pequeña (coditos, conchitas o similar). Estos tipos tienden a pegarse menos.
  • Sofríe en una sartén una cebolla picada, ligeramente salda y cuando empiece a dorarse reserva la mitad.
  • Añade unos champiñones o setas troceadas y continúa el sofrito un par de minutos más hasta que se ablanden. Reserva.
  • En un vaso de batidora combina la cebolla reservada anteriormente con 1 taza de anacardos, previamente remojados durante unas 4 horas y escurridos.
  • Añade al vaso 1 taza de agua, 3 cucharadas de levadura nutricional y una cucharada de zumo de limón.
  • Tritúralo todo con la batidora hasta formar una crema suave.
  • Agrega media taza de una bebida vegetal (soja, arroz, almendra…) y ponlo todo de nuevo al fuego, junto con el resto de la cebolla y las setas reservadas.
  • Cuando rompa a hervir, rectifica de sal, añade pimienta y un poco de nuez moscada.
  • Incorpora inmediatamente la pasta, ya cocida, y deja que todo se integre un par de minutos.
  • Guarda en el tupper y enfría rápidamente.

Nota importante: La salsa tiende a espesar en la nevera, por lo que debes prepararla muy líquida. Si durante la cocción ves que espesa demasiado, añade más leche vegetal.  

Por cierto, si cuentas con un espiralizador de verduras, también puedes hacer el plato 100% vegano, usando como sustituto de la pasta el calabacín. Con ello lograrás una textura todavía más suelta.

Tu tupper no tiene por qué ser aburrido

Como has podido ver con esta variedad de recetas, tus comidas para llevar al trabajo en tupper no tienen por qué ser aburridas. Además, puedes hacer múltiples combinaciones, variando los ingredientes o los aliños.

Si pones a trabajar tu imaginación y creatividad, no sólo comerás de forma más sana y divertida, sino que seguro tus tarteras pronto se convertirán en la envidia de tus compañeros de trabajo.